La falta de deseo no es algo simple que pueda explicarse en muchos casos por una única causa. Las causas pueden tener un origen físico pero en la mayoría de los casos están más relacionadas con factores psicológicos como el momento actual de vida en que nos encontremos, el estado anímico o una educación sexual escasa o inexistente.

Es una preocupación importante para las personas pero aún más para las parejas que utilizan el deseo como un indicador del estado de salud de las parejas.

El estrés del día a día, las preocupaciones laborales, problemas económicos, malestar físico o psicológico, etc. Son muchas las causas que pueden estar afectando al deseo, y como hemos dicho anteriormente, pueden estar influyendo uno o varios factores simultaneamente.

Entre las demandas mas comunes que nos encontraríamos básicamente con tres tipos de manifestaciones:

1.- Uno quiere más sexo que el otro
2.- El escaso o inexistente líbido de uno o ambos miembros de la pareja
3.- la rutina en las relaciones que resta emoción a los encuentros.

El deseo es una necesidad secundaria, y por lo tanto, su disminución o ausencia no representa un gran problemas a las personas que quieren mantener mantener abstinencia sexual. Pero de la misma forma que se puede inhibir o suprimir, el deseo sexual puede incrementarse a través de muchos estímulos.

Para avivar el deseo es necesario conseguir buenos momentos de intimidad y erotizar nuestros sentidos (vista, olfato, gusto,..). Hemos de saber qué mirar, qué oler, chupar, tocar y fantasear es saludable y estimula el deseo.

Consultar con un profesional te ayudará a identificar las causas concretas y a desarrollar acciones concretas para incrementar el deseo, mejorar tu vida en pareja, disfrutar más de tus relaciones y aumentar tu autoestima.

 

Abrir chat
1
Hola ¿Deseas una primera consulta gratuita?
Powered by